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Sobre la ONG 

una labor NECESARIa HOY

Vivimos un período de crisis simultáneas —sociales, ambientales, políticas y humanitarias— que afectan de manera directa la vida de las personas y los ecosistemas. El deterioro ambiental, la violencia estructural, la desigualdad y la precarización de las condiciones de vida generan un contexto de alta presión emocional y social a escala global. En este escenario, una parte importante de la población experimenta sensación de impotencia, saturación informativa y pérdida de sentido. Al mismo tiempo, existen personas y colectivos que continúan actuando de manera sostenida para responder a estas crisis: activistas, defensorxs de derechos humanos, trabajadorxs humanitarixs, cuidadorxs y agentes de cambio que sostienen acciones concretas en contextos de alta exigencia. El rol de estas personas es clave para la posibilidad de generar transformaciones reales y preservar el equilibrio social y ambiental. Sin embargo, el impacto emocional de este trabajo suele permanecer invisibilizado.

El·mundo·duele

Del lat. mundus·nocet

1. (f.) Nueva emoción humana nacida en el siglo XXI con la visibilidad dada en la era de la globalización y que se manifiesta en aquellas personas que sueñan con un mundo más justo, bondadoso y solidario.

2. (f.) Sensación de angustia que experimenta una persona debido a situaciones que degradan toda forma de vida, sin importar que ella no las sufra en carne propia.

3. (f.) Expresión de la consciencia en forma de empatía y solidaridad que se experimenta frente al sufrimiento de los coterráneos.

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POR QUÉ EL CUIDADO ES URGENTE

El impacto emocional del trabajo en contextos de crisis está ampliamente documentado. Estudios en el ámbito humanitario y de derechos humanos muestran que:

  • Más del 50% de lxs activistas y trabajadorxs humanitarixs presentan síntomas de burnout.

  • Entre 30% y 40% experimentan estrés postraumático o trauma vicario.

  • Los niveles de ansiedad, depresión y desgaste emocional son significativamente más altos en personas expuestas de forma crónica al sufrimiento ajeno.

Estas consecuencias afectan no solo a las personas, sino también a las organizaciones, equipos y causas: aumentan los conflictos internos, la rotación, el abandono del trabajo y la pérdida de continuidad en los procesos. Cuidar la salud psicosocial de quienes sostienen estas acciones no es un beneficio individual, sino una condición estructural para la sostenibilidad del impacto social y ambiental.​​

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FUNDADORES y equipo de coordinación

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¿QUIÉNES SOMOS?

El Mundo Duele es una organización no gubernamental dedicada a la asistencia psicosocial y terapéutica de defensores de la vida. Fundada en 2024 y con base en Ciudad de México, trabajamos a nivel internacional, inicialmente con foco en Latinoamérica. Acompañamos a servidores de primera linea, defensorxs de derechos humanos, líderes sociales y trabajadorxs humanitarixs, generando un impacto indirecto en las comunidades y causas que sostienen. Nuestro trabajo incluye:

  • ​El desarrollo y gestión de programas de acompañamiento psicosocial.

  • La selección y formación de terapeutas especializados.

  • La articulación con organizaciones e instituciones.

  • La gestión transparente de recursos para sostener el acceso gratuito a quienes más lo necesitan.
     

LO QUE NOS MUEVE

Vemos cómo el desgaste emocional está alejando a personas comprometidas del trabajo social, ambiental y humanitario. No por falta de convicción, sino porque sostener estas causas sin apoyo se vuelve insostenible. El burnout y el trauma vicario provocan retiros, enfermedades y abandono de tareas clave, debilitando equipos y procesos colectivos. El cambio social no ocurre de forma individual, sino en comunidad y a lo largo del tiempo. Investigaciones lideradas por la politóloga Erica Chenoweth muestran que una minoría activa —alrededor del 3,5%— puede impulsar transformaciones profundas, siempre que logre sostener su acción. Si ese núcleo se agota, la posibilidad de cambio se reduce. Por eso, cuidar a quienes sostienen la vida no es accesorio: es una condición para que el cambio sea posible.

"Nunca dudes de que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han hecho"

Margaret Mead​

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¿CÓMO NOS FINANCIAMOS?

Sabemos que muchas organizaciones dejan de funcionar porque dependen exclusivamente de donaciones inestables. Para evitar esa fragilidad y poder sostener nuestro trabajo de forma resiliente y a largo plazo, desarrollamos un modelo de financiamiento mixto.
Además del apoyo filantrópico, nos financiamos a través de:

  • Servicios remunerados a organizaciones, que acceden a programas de cuidado psicosocial, prevención de burnout, resolución de conflictos y reportes de impacto. Estas colaboraciones permiten que el acompañamiento gratuito a defensores de la vida no dependa de donaciones fluctuantes.

  • Cursos y talleres abiertos al público, como programas sobre eco-ansiedad, sostenerse en contextos de crisis y espacios para madres, padres, niñxs y jóvenes. Estos espacios tienen costos accesibles y buscan ampliar el alcance del cuidado, al mismo tiempo que fortalecen la sostenibilidad de la organización.

Este modelo nos permite cuidar sin interrumpir, crecer sin perder ética y sostener el acompañamiento gratuito como eje central de nuestra misión.

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